Un paseo tranquilo lleno de encanto
La Rambla de Palma es una de las calles más idílicas de la ciudad y un lugar popular para un paseo relajado. Transcurre paralela al casco antiguo y comienza cerca del Teatre Principal. Originalmente, la Rambla era un antiguo cauce de agua que fue cubierto tras una fuerte riada en el siglo XVII. Hoy la promenade se presenta como un amplio paseo arbolado con pavimento de piedra clásica y elegantes farolas: un pequeño oasis verde en pleno centro de la ciudad.
Para amantes de las flores y gourmets
La Rambla es especialmente conocida por sus encantadores puestos de flores, que en la mediana ofrecen coloridos ramos, plantas en maceta y decoraciones de temporada. Estos puestos cuidadosamente diseñados confieren a la Rambla un ambiente romántico y son un motivo fotográfico muy popular. Además, pequeños cafés, librerías y boutiques a lo largo de la calle invitan a quedarse. La Rambla es menos turística que otros lugares de Palma y ofrece así una sensación urbana auténtica y relajada.
Punto de partida ideal para explorar la ciudad
La Rambla conecta partes importantes del casco antiguo y es perfecta como punto de partida para una ruta de descubrimiento. Desde aquí se llega rápidamente a muchos lugares de interés como la Plaça Major, el Museu Fundación Juan March o el Mercat de l’Olivar. Quien pasea por la Rambla percibe el encanto especial de Palma: un camino tranquilo y verde lleno de historia, vida cotidiana y espíritu mallorquín.
Aparcar en la Rambla
Directamente en la Rambla se encuentran el Aparcament de la Plaça Major y los garajes subterráneos Via Roma y Parking Patines. A los demás parkings indicados a continuación se tarda como máximo 10 minutos.


