Historia real junto al mar
El Palacio de La Almudaina es uno de los edificios históricos más impresionantes de Palma y se encuentra justo al lado de la Catedral La Seu. Originalmente fue una fortaleza musulmana construida en el siglo X. Tras la reconquista cristiana, el edificio fue transformado en estilo gótico por los reyes de Aragón en el siglo XIV. Hasta hoy, el palacio sirve como residencia oficial de la Casa Real española para ceremonias en Mallorca: un lugar lleno de historia y esplendor real.
Arquitectura y miradas a la vida real
Los visitantes pueden recorrer gran parte del palacio, incluida la sala del trono, la capilla de Santa Ana y diversas salas de recepción. Los interiores son sobrios pero elegantes y ofrecen una visión de la vida medieval de los reyes mallorquines. Especialmente destacable es la capilla con su bóveda de crucería gótica, así como la terraza panorámica, desde la que se disfruta de una magnífica vista del mar y del puerto de Palma. También siguen siendo visibles elementos árabes de la antigua fortaleza, que confieren al palacio un atractivo cultural especial.
Un punto cultural destacado en el corazón de la ciudad
La Almudaina es una visita imprescindible para quienes se interesan por la historia y la arquitectura. La visita se puede combinar perfectamente con la cercana catedral y un paseo por la muralla de la ciudad. Audioguías y paneles informativos ayudan a comprender el trasfondo histórico. El palacio está abierto todo el año y ofrece un impresionante testimonio de la historia mallorquina y española.
Aparcar en el Palacio Real de La Almudaina
En los alrededores inmediatos encontrarás tres opciones de aparcamiento: el garaje subterráneo Parc de la Mar y los dos aparcamientos Parking Carrer del Moll y Parking Marina. Desde todos ellos se llega al palacio en pocos pasos.

